“Esta tierra nos ha dado, a la familia Castro León, la educación para prosperar en nuestras profesiones y ahora queremos devolverle a la Naturaleza lo que la familia alteró para obtener sustento”
Enrique Castro León
Nuestra historia
Los padres de José Castro Lee llegaron de China a Centroamérica a principios del siglo XX. José nació en 1910 y fue enviado a educarse en China cuando tenía 5 años. Regresó en 1935, vivió un tiempo en Siquirres, en la provincia de Limón, luego en Puerto Cortés, en la provincia de Puntarenas.
Conoció a Alicia León Chan en 1943, quien vivía en Tegucigalpa, Honduras. Se casaron en 1950 y vivieron en Puerto Cortés, En 1957, junto con Enrique, Javier y Vilma (Ami), se mudaron a Sabalito, donde posteriormente nacieron Yanina y Regina.
La finca comprendía terrenos a ambos lados del camino de Sabalito a La Unión. La primera casa de la familia fue construida con los recursos disponibles en aquella época. No contaba con electricidad ni agua potable entubada. La letrina y la ducha se encontraban en el exterior, y bañarse en el riachuelo cercano formaba parte de la rutina cotidiana. Estas condiciones eran comunes para muchas familias pioneras de la región. Desde 1965, Alicia y sus hijos e hijas pasaban la mayor parte del tiempo en San José debido a que no había un colegio en la zona.
En 1978, 10 años después de la muerte de José, Alicia decidió vender los cafetales al sur del camino Poma a un inmigrante italiano establecido en San Vito. Los locales llamaban estos cafetales como “Finca de la China o Finca La China”, nombre que no pudieron cambiar los nuevos dueños de la propiedad cuando quisieron renombrarla Finca San Anselmo.
Como dato curioso: El arroyo que va paralelo a la carretera de Sabalito a La Unión, figura en los mapas del Instituto Geográfico Nacional de escala 1:10 000, como quebrada El Chino. Muestra que los nombres de El Chino y La China quedaron para siempre unidos en la región.









COOPESABALITO construyó una planta para realizar el proceso de la fruta, o “beneficiado” del café. Esta cooperativa no solo se ocupó de procesar la fruta, sino de otros aspectos para apoyar su producción, tales como venta de la cosecha, préstamos como adelanto del pago de la cosecha, asesoría técnica, venta de agroquímicos, entre otros. Con el tiempo la cooperativa diversificó sus actividades con una estación de servicio de combustibles, un supermercado y un almacén de materiales de construcción.

La amistad de José con Luis Wachong, pesó en la decisión de comprar terreno en Sabalito, y la calidad de la tierra, “con una capa suave y fértil de hasta un metro de profundidad”. El cultivo que se escogió para esa tierra virgen fue el café. Había en la zona muchos productores pequeños de café que requerían procesar su cosecha. El proceso manual era muy laborioso y una planta procesadora era muy costosa, por ello se unieron en una cooperativa.

